martes, 28 de octubre de 2014

Caminito que el tiempo ha borrado


Nuevamente nos encontramos en este espacio maravilloso donde podemos conocer y transmitir las virtudes de nuestra farmacia natural.
por Madretierra Tarot



Por estos días, debido al calor,  los olores se impregnan mucho en el aire y los recuerdos vuelven con mayor rapidez.
Transitando por las callecitas de mi barrio, distingo a lo lejos un manto rosa fucsia de cardos en flor, inmediatamente viene hacia mí aquella canción que solía cantar mi abuela:
“Caminito cubierto de cardos,
la mano del tiempo tu huella borró…
Yo a tu lado quisiera caer
y que el tiempo nos mate a los dos”.
Hasta suelo escuchar como lo silbaba. Por supuesto que no comprendí su canto hasta después de su partida. La cantante griega, Nana Mouskouri, expresa muy bien ese sentimiento en un fragmento de esa misma canción:
“Desde que se fue
triste vivo yo,
caminito amigo,
yo también me voy”.
Mi abuela fue una mujer fuerte y andariega, para ella el amor “eran pavadas”, jamás hablaba de mi abuelo y nunca conocí fotos de él. Cuando preguntaba ella solía responder: “Pero…, un negro fiero”. Mi abuela también sufrió por amor.
La historia dice que mi abuelo vino de Brasil y trabajaba como peón de campo. Cuando trabajó para el padre de mi abuela, un turco dueño de más de medio pueblo, respetado por muchos y temido por otros, se enamoraron y decidieron darle lugar al amor, ganándose el rechazo de su padre y perdiendo todo reclamo a herencia alguna. Estas cuestiones no fueron de importancia para mi abuela, a pesar de todo se casaron y tuvieron tres hijos. Un día, cuando el mayor tenía tan sólo cuatro años, mi abuelo la abandonó y nunca volvieron a verse. Así se forjó la historia de esta mujer dura y descreída en cuestiones del amor, y cada vez que escucho esta canción, registro a lo largo del tiempo la huella del dolor en su corazón.
“Caminito que el tiempo ha borrado,
que juntos un día nos viste pasar,
he venido por última vez,
he venido a contarte mi mal”.
Cardo Mariano
En medicina china, el hígado es el órgano encargado de dispensar armónicamente la energía (chi) y la sangre hacia todo el cuerpo. Allí se deposita la rabia y el enojo, el mejor reconstituyente hepático es el cardo mariano (Silybum marianum).
Es una planta silvestre muy noble, he visto crecer familias en lugares donde el agua ha escaseado por más de un año.
Es buena para tomar después de un tratamiento prolongado de antibióticos o quimioterapia, intoxicaciones o envenenamiento, cirrosis, hepatitis y cuando la flora intestinal queda barrida, esta planta originaria del Mediterráneo reconstruye las células hepáticas rápidamente. También es buena acompañante en una dieta para adelgazar debido a que elimina toxinas e impide la acumulación de grasas en el hígado, bajando los niveles de
colesterol. El cardo mariano ayuda además en la producción de leche materna. Se puede tomar en té y en tintura madre, una gota por kilo de peso, unas dos o tres veces al día. Recuerden consultar a su médico de cabecera ante cualquier duda.
 Zulma Moreyra

escrito para la revista Mujeres Divinas

martes, 14 de octubre de 2014

Madreselvas en flor

 
Amo el tiempo del verano en casa, las plantas son las diosas del jardín, parece que compiten para ver cual se luce más.
por Madretierra Tarot



               
Los hemerocallis con su corola naranja, los árboles con sus frutos, la huerta con los tomates rojos o los repollos como rosas verdes gigantes, las margaritas en su simpleza con su perfume dulzón y su forma de avanzar, no sólo sobre el tejido, sino sobre la hierba, y la reina del jardín es sin dudas la madreselva (Lonicera caprifolium). Las nochecitas con su aroma son lo más hermoso del verano, quién no tiene recuerdos de Madreselva en flor.
En mi aprendizaje ella es una flor transportadora, para mí activa la memoria. Para el creador del sistema floral Bach, la madreselva es una planta que ayuda a soltar el pasado, acompaña a esas personas que siempre sienten que todo tiempo pasado fue mejor, y esto sólo confirma mi aprendizaje. Para vivir en el presente hay que reconocer el pasado y mirar hacia el futuro, siempre pensando en el presente, la emoción y la pasión deben estar ancladas en el acá y ahora. La madreselva te acompaña en recuerdos, pero en conciencia del presente y soltando la energía que nos ata al pasado, mostrándonos éste con dulzura y delicadeza, con la energía en el hoy.
La madreselva ha sido usada tanto para bajar la fiebre así como para calmar la tos. Entre sus propiedades se la reconoce como diurética y desintoxicante. Por lo que es buena en enfermedades como el asma, el reuma y trastornos hepáticos. Como toda planta que acompaña la desintoxicación de los riñones aumentan la vitalidad sexual y prolongan la vida.
Se la puede consumir en un rico té o en una torta de flores, las partes que se utilizan son las flores y la corteza, en algunas regiones de Europa se come su flor durante el verano. A mi me gusta en mate, así que si te venís por Madretierra te convido con unos mates con flores de madreselva.
Mis bendiciones.
Zulma.


Escrito para Mujeres Divinas

lunes, 13 de octubre de 2014

La caída de un gigante


Llevo dos días mareada sin comprender qué me pasa. Hoy a la tarde tuve la respuesta.
por Madretierra Tarot



               
A mi abuela cuando era niña y vivía en el campo, sus padres la asustaban con la solapa para que se quedara adentro de la casa durante la siesta. Un día, necesitaron de su ayuda y la enviaron a buscar algo al pueblo a la siesta, ella temerosa pero obediente fue, cabe destacar que en el campo todas las distancias son largas por lo que había transitado un largo trecho. Aún no había salido de la propiedad de su padre, cuando una sombra negra la atacó y se le cayó encima, fue tal el susto que se desmayó. Cuando volvió en sí, estaba sola, intacta, pero segura que había sido la solapa que se la quiso llevar, volvió a su casa con las manos vacías pero con la garganta y el pecho lleno de llantos y su papá envió a sus empleados a que busquen a quien la ataco. Pues nadie encontró nada.
Mi abuela no permitía que nadie nos asustara con solapas ni viejos de la bolsa, ni ningún tipo de fantasma, inmediatamente desmitificaba todo tipo de cuento para asustar a los niños, y la solapa era la principal. Trabajaba en un lugar de muchos árboles y viejos eucaliptos, y a veces cuando me llevaba con ella a trabajar, a la siesta de vuelta a casa nos parábamos frente a estos gigantes antiguos y me hacía escuchar los sonidos: “¿ves? son palomas, no solapas” decía.
Cuando me vine a vivir a mi actual casa, diseñé una gran ventana en la cocina para mirar un viejo eucalipto vecino, con mi niña le decíamos “el conventillo”, porque era un punto de encuentro donde todos los pájaros de la zona se reunían a compartir. Había palomas que parecían gallinas de tan grandes, zorzales, lechuzas, benteveos, gorriones, tijeretas, y quien sabe que otros pájaros más. A unas cuadras viven en la punta de un pino muy alto una familia de búhos blancos, que a diario de noche viajan hacia el sur a varias cuadras a otros pinos y muchas veces hacen parada en el eucalipto. De él coseche varias veces hojas de eucaliptos para los catarros en invierno.
Hoy a la siesta, como la solapa, lo tiraron abajo. Fin del mareo, fin de “el conventillo”, fin del viejo protector de la cuadra. Siento un gran dolor y enojo, “el progreso” le llaman.
Beneficios del eucalipto
El eucalipto es excelente para los problemas de catarros y resfríos, combina bien con miel y limón. También es bueno para desodorante y es analgésico. Otras propiedades que se le conocen: antirreumático, antiinflamatorio, antiséptico, antiespasmódico, antiviral de amplio espectro, bactericida, balsámico, cicatrizante, descongestivo, depurativo, diurético, expectorante, febrífugo e insecticida.

Zulma Moreyra

Escrito para la revista Mujeres Divinas

jueves, 17 de julio de 2014

Un mundo verde

 
La simpleza de las hierbas, la belleza y la majestuosidad de una flor, en un simple acto de vida.
por Madretierra Tarot


               
No siempre amé el mundo verde, hubo un tiempo que me alejé de él y casi creí desconocerlo. No comprendía absolutamente nada de lo que lo rodeaba y como siempre, la vida te pone ángeles en el camino.
Así fue que mi amiga Laura un día me dijo “Venite a vivir a mi casa que me tengo que ir, alguien se tiene que encargar de las plantas”, y sus plantas eran tan salvajes como ella. Recuerdo que no tenían orden, un día eran pequeñas y al otro día mismo era una selva. Ella amaba las plantas viejas, su casa rodeada de hemerocalis, azucenas, lirios, jazmines, fresias, violetas, todas floridas, fue mi reencuentro con la vida misma.
El compromiso de cuidar de sus amores era muy grande, tenía mucho temor de no poder cumplir, pero ellas me enseñaron. Igual nunca logré un orden en ese jardín, las plantas hacían lo que querían y crecían como habichuelas mágicas.
Fue ahí cuando apareció otro ángel en mi camino, Claudia, quien tenía un vivero donde yo me acoplé con artesanías. Mi compromiso era atender el vivero a la mañana, pobre plantas, pobre Claudia, recuerdo que con ella aprendí sus nombres y sobre todo la cuestión del agua. Con qué paciencia mi amiga me explicaba amorosamente “esta necesita mucha agua, esta otra solo un poco”, varias murieron bajo el escándalo de mi manguera, “¡con lluvia como la del cielo, no a chorro como los bomberos!”, decía mi amiga. Con ella aprendí a hablar y comunicarme con las plantas y a ver esa simple belleza en cada una.
Así fue llegando mi tiempo de un hogar nuevo en las afueras de la ciudad, llené mi casa de plantas y realmente estaban hermosas. Ese verano disfruté de mi jardín, pero el crudo invierno llegó, las heladas hicieron lo suyo y todo quedó seco, en apariencias muerto. Al regresar la primavera muy pocas volvieron a brotar, de todos modos yo mantenía la secreta esperanza de que iban a brotar más, las regué con agua y rezos, las acaricié. Les hice ver que yo esperaba más de ellas, y pasó el milagro de la vida, mis plantas la gran mayoría retoñaron, y esa primavera mi jardín me dio la gran lección de mi vida.
Cuántas veces creemos que todo está perdido, que no hay ya nada por hacer, y con fe, amor y confianza además de lo usual, agua en este caso, podemos hacer milagros. La vida es una danza maravillosa donde todo nace, crece, da lo mejor de sí y muere para volver a nacer y continuar danzando. Esto me enseñó mi jardín, y desde ahí yo danzo en la vida, como mi jardín.
Hoy no hay recetas, solo los invito a disfrutar de la belleza otoñal de este mes de abril.
Con amor.
Zulma.

Escrito para la revista Mujeres Divinas

jueves, 7 de noviembre de 2013

Cosecharás tu siembra

Cosecharás tu siembra
por la primavera.
por Madretierra Tarot
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Lo sepas o no, hayas sido consciente o no de tu siembra, todos en este tiempo cosechamos y, cuidado porque como dice el dicho: “cosecharás tu siembra”. Piensa qué has sembrado en tu camino, ve hacia atrás y recuerda ¿Qué semillas elegiste para este ciclo? Si sembraste amor, trabajo y alegría la cosecha será buenísima, en cambio si sembraste dolor, soberbia o solo quejas, tal vez la cosecha no será la mejor.
Mira a tu alrededor, observa la naturaleza, está en plena época de maduración, y así están tus frutos. Comienza a cosechar, a recibir, permite que la abundancia se apodere de este momento de tu vida, cree en lo que sembraste y cuidaste, cree en tu poder de labrador de tu propia vida. claro que hay tiempos de arduos trabajos, pero también hay tiempos de grandes recompensas, entonces en este tiempo toma lo que te pertenece, lo que te has ganado y disfruta, guarda y comparte con quienes menos tienen.
Si sembraste tomates, disfruta de tu recolección colorida, no obstante si sembraste cardos también deberás hacerte cargo de esta cosecha. Podrás aprender la lección y la próxima vez serás mas cuidadoso con las semillas que siembres y si la cosecha es poca sólo chequea donde falló tu atención o cuidado.
La abundancia se nos muestra de muchas maneras, todo depende de los valores y necesidades de cada uno. Puede ser dinero, casa, amor de pareja, amigos, más trabajo y más dinero, mucha comida o muchos momentos de alegría.
Piensa en un zapallo, un solo fruto de zapallo ¿Cuántas semillas contiene? ¿Cuántas posibilidades hay en él? Pensaste alguna vez  ¿En cuántas veces se puede multiplicar un zapallo? Cada semilla que está en su interior se convertirá en una planta y cada planta, en varias flores que luego se convertirán en frutos, en muchos más frutos que el zapallo original.
Si fuiste consciente de la semilla sembrada o crees haber elegido bien, cierra los ojos, déjate llevar por el sonido del otoño, respira profundo y llénate de sus olores dulzones y húmedos, abre tus sentidos mas sutiles y siente como la abundancia te rodea, siente como los frutos se te abren coloridos y jugosos, todos para vos. Imagínate como el dinero llega a tus manos, como llega esa casa o ese reconocimiento que tanto esperabas, vívelo como si fuese real porque cuando abras los ojos así será. Y cuando los tengas en mano, festeja, brinda, ríe, baila y disfruta de tus logros, nunca los dejes pasar como algo así al pasar, siempre, siempre festeja un logro por mas pequeño que sea, porque nunca se sabe, tal vez este pequeño logro, sea el zapallal de mañana.
Mis bendiciones para los labradores de la vida.

(*) Zulma Moreyra. Tarotista y sacerdotisa de la Cruz del Sur.

Momento de tejer

Momento de tejer
Tarot


Momento de tejer

Queridas lectores, llegó el nuevo ciclo, el sol vuelve en su retorno cíclico y sagrado como todos los años. Llega con el solsticio de invierno trayendo la promesa de un nuevo tiempo, un nuevo amanecer en esta vida. El astro dorado, el hijo brillante ha nacido y en él confiamos el despertar a la vida, el crecer de nuestros sueños y el calor de nuestro hogar.
por Madretierra Tarot
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Aún en pañales, el sol nos invita en julio a tejer nuestra urdimbre, nuestro telar sobre el cual sentaremos las bases de este ciclo, con mágicos hilos de luz, amor, alegría, hermandad, prosperidad, justicia, abundancia, compañerismo, aceptación y confianza. Los colores y materiales pueden ser variados y abundantes pero nuestra trama siempre ha de ser constante y firme, para que no se deshilache con la primera ventisca.
Nada es casual en esta vida, los días fríos nos permiten estar más tiempo adentro, acobachados con el calor de la estufa o del hogar, más tiempo de introspección, más tiempo de conexión con nuestro ser interior. Pero ahora ya no es momento de quejas ni de balance, ahora es tiempo de hilar nuestros sueños, de mirar hacia adelante y proyectar, qué deseo para este nuevo ciclo, con qué herramientas cuento para lograrlo, cuál es el primer paso que debo dar.
Los habilidosos pueden tejer dos agujas, crochet, telar, mimbre, macramé, atrapasueños. Los que no lo son, simplemente pueden trazar el mapa de ruta a seguir, paso a paso. La abuela araña, desde tiempos remotos acompaña esta tarea, guiando el tejido, uniendo las puntas, marcando el paso del destino por donde sí o sí debemos pasar para aprender la lección de este ciclo, dándonos la confianza de que elegimos la forma de transitarla.
La abuela araña, la más vieja de todas sabe como hilar la lana, ni más gorda porque se traba ni más fina porque se corta, término medio, firme pero elástica para que se amolde a toda circunstancia, no estamos solos, la más sabia nos acompaña.
Proyectemos puntada a puntada, nudo a nudo nuestra red de sueños, para que nada se nos escape y todo se haga realidad.
Mis bendiciones queridos, los dejo en compañía de la sabia maestra tejedora.
Zulma.

(*) Zulma Moreyra. Tarotista y sacerdotisa de la Cruz del Sur.

La danza de la siembra

La danza de la siembra
Tarot


La danza de la siembra

“Sol sol alumbra mi alma, sol sol a mi corazón, sol sol alumbra mi alma para que también pueda dar luz. Agua sobre nuestra tierra, agua te pedimos hoy, agua sobre nuestra tierra, pero suavecita por favor…” (**)
por Madretierra Tarot
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Así reza una canción que ando cantando por estos días, laborando mi tierra, preparando el sembradío, abriendo apachetas honrando la Madretierra.
El 1º de agosto es el día de nuestra Pachamama, no es el día de la tierra, es el día de la Madre Universal Ancestral, la de nuestros originarios, la que reina estas tierras desde mucho antes de la llegada de los españoles, la que acompañó a nuestros ancestros en su siembra, cosecha y descanso, alegrías y tristezas, noches y días durante siglos. En este tiempo la tierra se abre como una amante para recibir la semilla que será fecundada, es por eso que la canción me suena y me resuena, porque como una danza de amantes la tierra se abre suave y plena para recibir nuestros sueños y deseos, para ser gestados junto a la luz del sol y de la luna, nutrida en la humedad de nuestra tierra.
En esta danza cósmica tenemos la oportunidad de ser partícipes, y depende de cómo dancemos nuestro baile, será el resto de nuestro ciclo. Tenemos la posibilidad de ser amantes suaves y conscientes de la energía gestada y entregada, así como también saber la semilla que estamos sembrando, y cómo podemos ser amantes infieles y descuidados donde nada nos importa del otro, sólo la satisfacción de uno mismo, así también será nuestra cosecha.
Abre tu alma, permite que la energía amorosa entre en tí, ábrete en expansión de conciencia, sal de tu cárcel de lo que te limita, encuéntrate con la luz solar, deja que sus rayos y sus reflejos te encandilen, deja que tu cuerpo absorba la luz, abre tus manos, sensibiliza la punta de tus dedos y toca lo natural, la tierra, las hojas, el agua. Respira el aire, lo sutil y lo mágico de la vida. Permite que la amorosidad de la naturaleza te tome y entrega lo mejor de tí mismo y con ello entrega tu sueño, tu deseo, ese que vinimos preparando y acariciando todo este tiempo, y confía en lo que entregaste y en cómo lo entregaste, y deja que la naturaleza haga su parte de la danza.
Mis bendiciones y feliz y amorosa siembra.
Zulma.

(*) Zulma Moreyra. Tarotista y sacerdotisa de la Cruz del Sur.
(**) Rosa Zaragoza, “Sol, agua” del álbum “La danza del alma”.

Primavera, la promesa viviente

Primavera, la promesa viviente
Tarot


Primavera, la promesa viviente

Ya se percibe un aroma diferente, ya se siente en el corazón como cierta alegría y en la panza un leve cosquilleo, ya llega la primavera, y con ella el despertar y el renacer.
por Madretierra Tarot
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Las semillas que fueron sembradas en agosto comienzan a brotar, siguiendo el llamado caluroso del sol, se abren paso en la tierra para mostrarnos sus primeras hojas. De esta manera vemos cómo nuestros sueños se abren camino hacia el universo manifiesto. Comenzamos a sentir, sin saber por qué, “que sí, se puede”, “que sí, quiero”, y vemos posibilidades donde antes sólo veíamos oscuridad profunda.
La primavera nos trae esas brisas cálidas que parecen hablarnos de otras tierras y de otros tiempos, nos trae el encuentro, la amistad, el enamoramiento, la nochecita estrellada. La primavera es promesa viviente, no hay nada feo en el universo, no existe lo infértil, todo tiene color, todo tiene brillo, todo es luz y nacimiento.
Si aún no has sembrado, la primavera es tan generosa que te dice: “¡Dale, te espero!” contagiate de la energía circundante, dejá que la alegría entre en tu cuerpo, desfruncí el seño y dejá de preocuparte, recordá que cada cosa tiene su tiempo, soltá tu cuerpo, danzá, bailá, sacudí cada fibra de tu ser, sentí las campanitas del despertar llamándote. Sembrá las últimas semillas que te hayan quedado, siempre con alegría, con amor y con confianza, creyendo en vos y en que en primavera vuelven las golondrinas a la Plaza de Mayo como reafirmando que la fiesta está por comenzar, cree en vos y en la primavera donde las flores explotan de mil colores como mil posibilidades de ser distintas, pero cada una en sí, la más bella.
Parate frente al espejo, y suavemente inspirá, despegá los labios de la boca, dejando entrar un hilo de aire en tu ser, inspirá nuevamente y abrí más la boca, entrecerrá esta vez los ojos y comenzá a sacudir el cuerpo pronunciando un “ja” entrecortada, que el sonido salga desde el estómago, abrí más la boca, y contraé las mejillas hacia arriba, abrí un poco más los ojos, mirate en el espejo y volvé a sacudir el cuerpo repitiendo “ja-ja-ja” mirate en el espejo. Te verás tan ridículo que no pararás de reír en días. Jajajaja, esa es la alegría interna abriéndose paso de cualquier manera, reírse de uno mismo es reírse doble. Ya soltá todo tipo de estructura y a mover los pies, entragate al movimiento y simbrá todo aquello que deseas, echá al viento tus más profundos deseos y dejá que sea este el que lo deposite suavemente en tierra fértil.
Feliz primavera, feliz vida de colores, mis bendiciones, Zulma.
Espero tu consulta para las cartas del tarot, con nombre y fecha de nacimiento, haz una  pregunta concisa o elige un tema a consultorio@mujeresdivinasweb.com
(*) Zulma Moreyra
- Tarotista.
- Sacerdotisa de la Cruz del Sur.

Un viaje al interior

Un viaje al interior


¡Feliz año nuevo! Wep wep, qué pasó??? Repito, ¡Feliz año nuevo! No es una excusa para beber y comer o para estar de fiesta, tampoco deschaveté. El solsticio de invierno marca exactamente el final y el comienzo de un nuevo ciclo, aquí y en todo el mundo. Sí, en Europa es invierno en diciembre, es justamente de lo que hablo.
por Madretierra Tarot
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Así lo celebraban y siguen celebrando nuestros originarios, los auténticos conocedores de estas tierras: mapuches, charrúas, guaraníes, comechingones y otras culturas originarias, quienes se retiraban en este tiempo al descanso y la soledad hogareña.
El solsticio de invierno marca el nacimiento del sol, el pacto con la vida vuelve a renovarse una y otra vez en este tiempo y como toda vida, se gesta en el silencio y la oscuridad del interior, es por eso que este tiempo nos lleva a la introspección, a la reflexión, a ir hacia dentro de nosotros. Esto no es tan sencillo, muchas veces nos cuesta bajar los decibeles en lo laboral, la exposición con amigos y conocidos, y lo más difícil resulta el estar solos con nosotros mismos.
Cuántas veces estamos en soledad y nos aturdimos con la música o estamos prendidos a Internet, o simplemente llamamos a alguien para charlar.
Estar solo implica escuchar atentamente lo que dice nuestro interior y, muchas veces, este tiene quejas que no queremos atender. La introspección es eso, ir hacia adentro, más y más adentro, sacando capa por capa de la cebollita, ¿Quién me habita? ¿Quién soy? ¿Soy lo que quiero ser? ¿Tengo algún reclamo hacia mi mismo? Me perdono pero también me comprometo. Esto también es renovar los votos con la vida misma, recapacitar si estamos en el camino correcto, pero sobretodo la posibilidad de rectificar nuestros desaciertos, esto es tan importante como renovar el contrato laboral una vez al año.
Luego de esto es solamente el maravilloso viaje hacia la luz, hacia el encuentro con nuestro ser, la semilla fue sembrada en el interior de nuestro corazón y ahora hay que seguir su crecimiento y esperar su nacimiento. Como un bebé en el útero no necesita nada más que su mamá esté presente en este mundo, como la semilla necesita la oscuridad y los nutrientes de la tierra, nuestra semilla no necesitará nada más que el estar aquí y ahora hasta el momento de su nacimiento.
Los pueblos originarios solían danzar y festejar hasta el amanecer y con el primer rayo de sol se bañaban en una corriente de agua natural y esperaban el avance del día limpios y renovados, soltando lo viejo, permitiendo que lo nuevo entre. Celebraban la muerte y el renacimiento.
Feliz viaje, queridos lectores, al mundo subterráneo del alma, nos vemos en el umbral de la vida dispuestos a respirar bocanadas de felicidad y logros.
Bendiciones. Zulma.

(*) Zulma Moreyra. Tarotista y sacerdotisa de la Cruz del Sur.

Ambay

Ambay
Ambay


Durante los primeros 10 años de mi vida, vivimos en casa de mi abuela Emma, una mujer de descendencia árabe, fuerte y enérgica, muy trabajadora e independiente. Toda mi vida quedó marcada por las lecciones de esta mujer, por supuesto que no lo supe hasta que tuve a mi hija.
por Madretierra Tarot
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Creo que mi abuela fue hasta segundo grado, sin embargo sacaba muy bien las cuentas -vendía ropa casa por casa- y además era una lectora ávida, leía todo lo que caía en sus manos, antes de tomar un medicamento leía el prospecto completo, y te anunciaba lo que le podía pasar si el medicamento le caía mal. Le encantaban los doctores y cuanto más viejos, más sabios los consideraba, y solía tener uno para cada dolencia. Pero creo que lo que más le atraía, era cómo ellos sabían curar.
Tenía un amor inmenso por sus animales, se entristeció muchísimo cuando la separaron de su gran compañero Trevelin (un loro paraguayo) quien la despertaba por las mañanas y le cantaba canciones. También amaba las plantas y al igual que a su loro, les cantaba y les hablaba, tenía un gran jardín con plantas de todo tipo y tuve la suerte, entre otras cosas, de heredar sus plantas cuando murió, incluso su preferida que resistió victoriosamente el transplante a pesar de ser vieja. Una Camelia que le había regalado mi tío, que aún sigue dando flores todos los inviernos.
Mi abuela era amante de la cocina, cosa que no heredé, tomé su habilidad para las hierbas. Preparaba tizanas para distintas cosas, usaba mucho el alóe, comíamos ensaladas de yuyos y condimentaba la carne con otros de su jardín. En el verano preparaba una jarra de acero con agua de paico, para tomarla fresquita, se friccionaba las piernas con flores por la circulación de sangre y leía subrayando el libro del doctor Motura.
Amorosamente, les voy a dejar distintas recetas o saberes, algunos heredados de mi abuela Emma y otros no, con el mayor deseo de que este saber no se pierda nunca, porque como decía ella: “Dios nos dejó la farmacia en la tierra”.

El ambay
-Nombre Científico: cecropia adenopus.
 -Familia: moráceas.
- Otros nombres: palo de lija, ambahu, umbauba, amaíba.
Se encuentra en casi todo América del Sur, hay registros de su uso por los nativos americanos. Es popular su uso en medicamentos para la tos, jarabes y caramelos.
Es un árbol que puede alcanzar los 10 metros de altura y para consumo se usan las hojas más grandes, que tienen aproximadamente entre 40 centímetros de largo y 50 de ancho. Las hojas son verdes en la cara superior, y blancuzcas y ásperas en la cara inferior.
Es buen expectorante para enfermedades bronquiales, resfríos, asma y también para el corazón y palpitaciones nerviosas.
Mi abuela lo preparaba en té, alrededor de 20 gramos de hojas picadas (secas mejor, el ambay se cosecha en otoño ya que sus hojas se helan) en un litro de agua hirviendo, se deja reposar 10 minutos, se cuela y se endulza con miel, se puede preparar con leche. Es bueno beberlo en ayunas.
Con el tiempo también lo usé en mi familia, preparando baños, hiervo agua con medio limón, ambay y media cebolla, y dejo que el vapor tome suavemente la cara, (sin tapar con toalla como hacían antes, no es necesario, el vapor llega igual y evitamos quemaduras y torturas para los niños), afloja la mucosidad, y es una excelente medicina para liberar toxinas de los poros. Una vez que está el preparado, pongo el recipiente en la habitación del enfermo para que limpie el ambiente.